Sábado 18 de noviembre de 2017
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Pizarras digitales: Los equipos “todo en uno” pasan al frente

Salvo que se trate de una institución con un perfil fuertemente técnico, o una universidad, no es común que los docentes cuenten con el respaldo de un área soporte de TI (Tecnología de la Información) interna. Esto hace que el despliegue de recursos multimediales e interactivos en el aula pueda convertirse en una auténtica pesadilla para el responsable de que todo funcione. Proyectores, televisores, reproductores, computadoras, redes, software, adaptadores, cableado…

En los últimos años, las pantallas interactivas han ido ganando, si bien tímidamente, espacio en el ámbito de la educación, aunque lastradas en buena medida por lo que comentábamos en el párrafo anterior. Willboard, cuyo desembarco en la Argentina se produjo en los primeros días de junio, está intentando “hacércela más fácil” a los decisores del ámbito de la educación, llevando la categoría de las pizarras digitales, táctiles e interactivas al siguiente nivel, el de las “todo en uno”.

Enrique Méndez, a cargo del desarrollo del producto en Willboard explica que la compañía, con sede en los Estados Unidos, tiene diez años de experiencia en westas lides. El desembarco local es directo —no a través de representante—, con lo que el soporte también estará fuertemente respaldado por la marca. La oferta de equipos, todos basados en arquitecturas Windows / Intel (la misma que corre en PCs, servidores de tamaño medio y notebooks), abarca desde pantallas de muy alta definición, de 55 pulgadas a 103 pulgadas (estos últimos muy populares en los noticieros de los Estados Unidos).

“Willboard se instala en quince minutos, no requiere cableado salvo el de alimentación, y todo lo que hay que instalar está en el equipo. A veces compramos proyectores por un lado y computadoras por el otro, y después tenemos que conseguir a cada uno de los responsables de que las partes funcionen. Con Willboard esto no sucede, es un sistema integral, con un único responsable” — Enrique Méndez.

Al ser “todo en uno” el equipo integra, de manera modular (lo cual facilita eventuales —pero no forzosas— actualizaciones de hardware) la CPU (basado en un Core i5), los puertos, la pantalla, la cámara IP (optativa) y el sistema de montaje en pared, entre otras cosas. La pantalla tiene gran sensibilidad y permite escribir no sólo con los dedos, sino virtualmente con cualquier cosa. “La gran diferencia que vas a encontrar entre Willboard y un monitor o una pantalla táctil, es que para que todo funcione tenés que agregarle una computadora, y son todos elementos externos. En Willboard, pantalla y computadora son parte del sistema, esto nos da una precisión de un 99 por ciento. Por otra parte, mucho de los televisores que tienen pantallas táctiles no son a prueba de golpes. Willboard es a prueba de golpes, ralladuras y líquidos. Tiene una robusta pantalla protectora delante de todo”, asegura el ejecutivo. El equipo (fuertemente protegido al frente por una carcasa de aluminio) incluye además un sistema de sonido con parlantes de 15 Watts, dos puertos USB 3.0 en el frente del equipo, Wi-Fi de doble banda y puertos HDMI.

Aunque el sistema se basa en Windows, por lo cual la compatibilidad con todo ese universo llega por defecto, también puede interactuar con dispositivos basados en Android y Macs, lo cual la descarga de apps. Estas características la hacen especialmente buena para entornos educativos don de los alumnos usan sus propios dispositivos. Según Méndez, Willboard puede proveer todo el contenido necesario, o éste puede ser provisto por terceros. “Pero Willboard puede recibir cualquier tipo de contenido. Éste es el único sistema que va a aceptar contenido con el que ya estén trabajando, dado que se basa en Windows”.

“Estamos desembarcando, con las primeras unidades. Vamos a trabajar a través de distribuidores, si bien queremos mantener las características y la calidad de soporte que tenemos en los Estados Unidos”.

A la hora de considerar el costo total de este sistema, hay que pensar en un costo menos que US$ 5.000 por el equipo con pantalla de 65 pulgadas. A esto se debe sumar, eventualmente, el costo único de instalación y un abono opcional de mantenimiento. Con todo, el equipo incluye tres años de garantía.

Enrique Martinez de Willboard
Enrique Martinez de Willboard

¿Qué se puede hacer en una Willboard? Un listado (no completo) de las tareas que se pueden hacer con esta pantalla incluye la posibilidad de que los alumnos dibujen sobre la pantalla desde sus dispositivos móviles (interactividad que el docente puede activar a gusto a partir del software de base que integra el equipo, y de las apps de tutor y alumno que se pueden descargar). Existe software más complejo que permite una interacción mucho más granular, con restricciones en las páginas a las que puede acceder el alumno y hasta toma de exámenes.

También se pueden grabar las clases y luego reproducirlas. Al poder interactuar con otras aplicaciones de Windows (que incluye, claro, todo el paquete ofimático de aplicaciones Office: Word, Excel, etc.), es posible utilizar la Willboard para videoconferencias mediante aplicaciones de terceras partes. El software de contenido que ya trae el equipo es bastante exhaustivo, de todos modos, es posible (siempre que haya conectividad) que la pizarra acceda a contenido en la nube.

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